Aladdin
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‘Aladdin’ | Review

Siempre he sido bastante escéptica de cualquier live-action, pero cuando algo está bien hecho considero que también hay que decirlo. Ese es el caso del remake de ‘Aladdín’ a cargo de Guy Ritchie. La película es fiel a la original, sin llegar a ser un calco, y te mantiene pegado a la pantalla desde el minuto uno.  Solo con esto ya se podría decir que los deberes han sabido hacerse. Ahora entremos en detalle.

Historia

La esencia de la película original permanece intacta. Salvo pequeños detalles o ausencias inevitables (por siempre en nuestros corazones querido Williams), no hay nada que eches de menos de la original que no esté en el remake. Pese a ello, no es un calco de la versión animada. Mi opinión de los remake es que para hacer lo que ya está hecho, si no vas a aportar nada nuevo, mejor no lo hagas. La historia ya la conocemos.

El reto que tienen estos live-action es que habrá quienes busquen la máxima fidelidad a la versión que ya conocen y quienes un enfoque y aproximación diferentes a la misma historia. Ante este dilema siempre habrá quien quede insatisfecho. Personalmente pienso que han dado con el equilibrio perfecto.

Me gusta que hayan experimentado con los diálogos entre los personajes, así como con los acontecimientos que hacen avanzar la narrativa y dan lugar a las icónicas escenas que conocemos. Cada cambio se ha sentido fresco y fiel a la personalidad de los personajes y a como esperarías que actuasen en dichas situaciones.

Quizás el personaje que más decepciona sea el de Jafar, en especial sus motivaciones. En esta nueva versión se han preocupado por dotar de mayor profundidad a los personajes, haciéndolos más tridimensionales y con problemas arraigados en el mundo real. Quizás por eso, no podamos tomarnos en serio al villano Jafar y sus infames aspiraciones. También parecen haberle arrebatado su picardía y particular sentido del humor para simplemente dejarnos con un villano plano, sin mayor rasgo de personalidad que el de su villanía.

Casting

El casting de la película es excelente. Se ha respetado la etnia de los personajes a la vez que se han elegido actores que encarnan a la perfección lo que estos personajes representan. Después de ver la película saldrás con la convicción de que nadie podría haber hecho mejor trabajo interpretando a estos personajes.

Will Smith es ya un veterano que tenía el gran reto de reemplazar al genio de Robbie Williams, muy arraigado en el imaginario de todos. Su interpretación del genio es fresca y aun homenajeando al genio de Robbie Williams consigue llevárselo a su terreno y dotarle de su propio carisma. Esta era la forma de hacerlo.

Sin embargo, el descubrimiento de la película son, sin duda alguna, Mena Massoud y Naomi Scott. Ha sido un gran acierto recurrir a actores y talentos desconocidos por el gran público, que permitan sorprendernos y conocerlos por primera vez como los personajes a los que interpretan y no como sus intérpretes.

Mena con su agilidad innata, movimientos corporales y su sonrisa amplia chillan Aladdin por cada poro de su piel. Lo mismo ocurre con Naomi, que eleva a la princesa Jasmine a un nuevo nivel de complejidad.

Mención especial merece la gran química existente entre Naomi Scott y Mena Massoud y que traspasa la pantalla. Se hace evidente ahora que Disney ha fallado en este sentido en sus anteriores remake, quedándose siempre a las puertas de conseguirlo. El romance de los protagonistas es un elemento intrínseco de las historias de Disney y este tiene que resultar creíble y orgánico. Este lo hace.

El reparto secundario también está a la altura. Este es el caso, por ejemplo, de la doncella de la princesa, Dalia. Un personaje agradable y despreocupado y cuyas interacciones con la princesa hacen que escenas, que en otras circunstancias hubieran pasado desapercibidas, sumen al conjunto de la película. En la versión animada, Jasmine era el único personaje femenino de la película, por lo que su incorporación es de agradecer.

Jasmine

El personaje de Jasmine es el que más cambios experimenta en este remake. Ya en la película original, Jasmine se caracterizaba por su carácter fuerte, principios y determinación, pero en esta película todo eso se lleva a fruición. No se queda en la superficie, sino que muestran una Jasmine con una visión del mundo más amplia.

Trasladan su preocupación por un matrimonio por conveniencia a una preocupación por su pueblo, dotándola de una dimensión más profunda y compleja que en la versión animada. Una princesa feminista, con conocimiento del mundo, aunque haya sido a través de mapas, y con inquietudes políticas, que no teme expresar. Finalmente es ella quien termina la película ostentando el más alto cargo de poder: el de sultana.

Asimismo, el personaje de Jasmine no está tan sexualizado como en la película animada. Esto queda especialmente patente en sus escenas con Jafar. Mientras que en la versión animada Jasmine utiliza su feminidad para intentar engañar al malévolo visir, en el live-action hace uso de su intelecto y creencias.

De hecho, uno de los momentos estrella de la película lo protagoniza Jasmine. Se trata de una de las canciones nuevas incorporadas a la película en la que la princesa de Agrabah decide que “no será silenciada”. Estas son las decisiones que suman. Si no habías comprado la película antes de esta escena, a partir de esta escena lo harás. Ni confirmo ni desmiento haber estado en bucle con esta canción después de haberla visto, ni que me ponga la piel de gallina con cada escucha. Solo por esta escena ya merece la pena haber visto la película.

Estética visual

Si en algo destaca la estética de este remake de Aladdin es por estar llena de color. El juego de colores y luces no nos abandona en ningún momento. Este es el resultado de combinar una maravillosa fotografía con un trabajo exquisito de vestuario. Todo ello convierten Aladdin en un auténtico disfrute para la vista.

Los planos de Agrabah o de la cueva de las maravillas dan buena cuenta de ello. El opening inicial, con ‘Arabbian Nights’ de fondo, sienta las bases en este sentido. También la icónica escena de ‘Un mundo ideal’ es visualmente sublime. Casi pareciera salida del imaginario colectivo, sin nada que envidiarle a la versión animada. Los efectos especiales están bien empleados, siendo el contrapunto perfecto para el atrezzo. 

Influencia Bollywood

En la película original el genio necesitaba de pocas excusas para ponerse bailar y hacernos mover el esqueleto. En el live-action vamos un paso más allá. La influencia de Bollywood impregna todos los números musicales y coreografías de esta nueva versión del clásico de Disney. Se podría decir que es el ingrediente que no sabíamos que faltaba, hasta ahora. La estética visual tan llena de color lo estaba pidiendo a gritos.

La llegada de Aladdin a Agrabah, el baile de Aladdin y Jasmine en palacio, el número final de la película o el número musical del genio en la cueva de las maravillas son escenas que quedarán para el recuerdo. 

BSO

En la película están todas las canciones originales de la versión de Disney. Prepárate para ver y escuchar las épicas ‘Un mundo ideal’ o ‘Arabbian Nights’, en un opening emblemático y con un gran despliegue de recursos.

Además, esta nueva versión cuenta con un tema original como es el caso de ‘Speechless’, interpretada por la propia Naomi Scott. Si bien la decisión de añadir canciones con las que el público no está familiarizado puede sentirse fuera de lugar, un insulso intento por parte de la productora de reinterpretar un clásico y que no aporta nada, en el caso de Aladdin elevan la calidad de la película y cierran una BSO de altura.

De hecho, lejos de sentirse innecesaria, esta canción ha logrado incluso opacar a las canciones originales de la película. Una canción que se nota desde el primer acorde que ha sido compuesta, interpretada e incorporada en la narrativa de la película con un propósito, y no como mero relleno para cubrir con una cuota de novedad.

El live-action de ‘Aladdin’ es una película que cumple con lo prometido, que no era poco. Es una película que hace justicia a su predecesora, que entretiene de principio a fin, repleta de acción, baile, música y color y con una historia actualizada al mundo contemporáneo. Una película para ver en familia que todos disfrutarán.

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